Oistéis que fue dicho: No cometerás adulterio. Pero Yo os digo que cualquiera que mira a una mujer para codiciarla, ya adulteró con ella en su corazón. Por tanto, si tu ojo derecho te es ocasión de caer, sácalo y échalo de tí; pues mejor te es que se pierda uno de tus miembros, que no todo tu cuerpo sea echado en el infierno. MATEO 5:27-29